viernes, noviembre 10

Nuevos Cielos


Ese día miraba hacia el verde cielo con nubes de olivo que resplandecía en aquel mar oscuro. El barco se movía de un lado al otro obligando a mi tripulación a moverse y tratar de incorporarse, luchando contra el escorbuto.
-Los nubarrones en el cielo me hacen preocuparme- le dije- cada vez nos alejamos más del dulce brillo de ese sol verde olivo.-
-Señor vea usted adelante, el cielo se torna marrón, café, a veces parece derramar miel en la esfera luminosa, me atrevo a decir que es un cielo más cercano, e incluso más recíproco. Aunque me duele decirlo señor, creo que en este también se darán nubarrones y tormentas terribles.
-No hay que pensar así, nos aventuraremos a este cielo... No, mejor sigamos por el sur a nuevas costas....No continua...-
En ese momento me quedé atónito ante la serie de posibilidades en mi pequeño y destartalado pero querido barco. Así que le ordené que emprendiera el viaje a donde las aves cruzan el cielo marrón, donde los ángeles tiran miel al mar por los cielos.
-Me pregunto si por fin serán esos los lugares donde hemos de quedarnos amigo mío- le dije.
Se quitó el sombrero, largo y puntiagudo, y por segunda ocasión se quitó la máscara blanca. Me la dió diciendome, no la uses, no es necesaria, ese cielo es verdaderamente bello.
Así es como el payaso y yo continuamos nuestro viaje..

1 comentario:

  1. jejej, no sé qué puedo comentar sin revelar lo que dices y al mismo tiempo ocultas en este texto...

    ojalá te vaya bien. Y, yo digo, que está muy bien oculto el mensaje,jaja.. aunqe no sé qué pensará alguien qe no conozca el contexto...

    ResponderEliminar