viernes, julio 21

TAK V. 2 Sehnshut

-Vaya infelíz- bramó con su último aliento
-¿Yo? ¿Que tengo el poder de recorrer el espiral en busca de lo que quiero? En busca de lo que ustedes, pequeñas ánimas insignificanes ni siquiera pueden soñar.
-Lástima... no puedes dirimir entre lo eterno y lo pasajero. No puedes unirte al todo, no puedes salir más allá del límite corpóreo y material que te mantiene atado a esta dimensión sin luces, sin sonidos. No puedes entrar en contacto con la nada y con el universo mismo al mismo tiempo. No puedes morir. Por que tu eres la muerte ¿no es así? Tu solo eres el mensajero, el ángel negro, el príncipe de la dulce pena. ¿Tan seguro estás de tu victoria?
-¿Tan segura estás de que la muerte es muerte por el solo y llano hecho de serlo y ya? Que se rige por la misma incógnita humana? No, yo soy superior a ustedes, por que yo siempre he de ganar.
Furiosa tomó la hoz y enterrandola de manera delicada en la garganta de la mujer que aún sostenía al pequeño en su regazo, le quitó los ultimos destellos de lucidez.
El joven tomó su rostro y lo arrojó, como un montón de trapos viejos. Así el calavérico rostro de la muerte, ya sin su disfraz de humano, quiso llorar. Sabía que lo que le había bramado a la mujer era mentira.
Quiso llorar, pero recordó que no podía. La muerte no llora, es parte de su labor.





Nota: Tomése en cuenta que la concepción del hecho tiene mucho de lo que el magnífico José Saramago escribe en su increíble libro intermitencias de la muerte-

1 comentario:

  1. jeje, me gusta... no se qe tanto venga en el libro de lo qe pusiste.. pero pues esto se leyo interesante.. ignorando.. espero qe Panda no repita lo qe panda hizo.. (espero se entienda cual lleva x en lugar de a).. jeje, saludos.. (repito, me gusto, no se si mucho o no, eso dependera de la epoca.. pero bueno)

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