lunes, mayo 5

Sembré rosas en el jardín

Retablo postrado en una catedral en ruinas

I

Y en un vaivén de soles rojos
en la mañana lúcida
se ciernen los azulejos


II

Las hojas gélidas
las palmas abiertas
los gritos del purgatorio
Cuando despertó
se desplomaron
en el estruendo

III

Una tarde de abril
frente a los magueyales
en un sórdido estruendo
pergeñó su existencia

IV
A los ojos del Dios de la muerte
se nos desploman los adentros.

2 comentarios:

  1. "Me parece excelsa la manera en la que el poeta Toral muestra un universo caótico desmembrado. Es a través de la supresión de las preposiciones y la subversión de la lógica, que transforma el poema en un lirísmo brillante envidiable en estos tiempos posmodernos. Sin duda alguna, estamos frente a una renovación radical de la poesía mexicana. El jóven Toral es una sólida promesa que parece refrescar con un valde de agua fría el caudal de ese río al que llamamos México".

    Carlos Tirzivais
    (Poseido por Tavito después de oler unas rositas...)

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