Hola a todos, ya soy parte de este blog y se agradece. Como he podido observar, lo que mas se publica son textos y/o fragmentos de novelas creadas por un Cepano, me agrada la idea ya que podré dar a conocer algunos textos guardados bajo llave hace ya mucho tiempo.
Gracias a Sejo que me ha invitado
Atte Fernando CEPAN 2
sábado, enero 27
lunes, enero 8
Sangre de Ángel II
Léase Sangre de Ángel I
Bajó por última vez, y por primera. Había decidido algo, Lucifer repartiría el mensaje de su padre por el mundo, predicando por la paz y la armonía.
Bajó a la tierra y vio muerte, vio hambre y desesperación, vio opulencia y maldad. Pero la vió a ella, con un vestido rojo caminado dulcemente por el florido malecón. Parecía flotar, y sus cabellos negros jugaban y amaban al viento y a la brisa. Su tez blanca y clara se movía con gracia por el espacio. Fue allí donde sintió por primera vez al amor.
Bajó despacio junto a la dama, la observó detenidamente, se dió la vuelta y emprendió el vuelo hacia ninguna parte. Se le oyó decir una blasfemia y uno que otro insulto al narrador, al parecer él había roto su acuerdo entre caballeros. El narrador le había prometido no hacerlo partícipe en historias que llevasen cierta palabra que no volvió a escribir en un tiempo.
Bajó por última vez, y por primera. Había decidido algo, Lucifer repartiría el mensaje de su padre por el mundo, predicando por la paz y la armonía.
Bajó a la tierra y vio muerte, vio hambre y desesperación, vio opulencia y maldad. Pero la vió a ella, con un vestido rojo caminado dulcemente por el florido malecón. Parecía flotar, y sus cabellos negros jugaban y amaban al viento y a la brisa. Su tez blanca y clara se movía con gracia por el espacio. Fue allí donde sintió por primera vez al amor.
Bajó despacio junto a la dama, la observó detenidamente, se dió la vuelta y emprendió el vuelo hacia ninguna parte. Se le oyó decir una blasfemia y uno que otro insulto al narrador, al parecer él había roto su acuerdo entre caballeros. El narrador le había prometido no hacerlo partícipe en historias que llevasen cierta palabra que no volvió a escribir en un tiempo.
Sangre de Ángel
El término proviene del latín lux (‘luz’) + fero (‘llevar’) ‘portador de luz’. (Wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Lucifer)
El Portador de Luz, legítimo Hijo de Dios, se cortó las alas con su propia espada, derramando su propia sangre, bajó de los cielos y emprendió su camino a la montaña, en donde encontraría paz y verdad, en donde su padre solo fuera una habladuría o una sombra ya casi inexistente. Tardó mucho días, al haberse cortado las alas, el mundo ya no era tan hermoso, ni tan fácil, era un duro andar por cerros y montañas, por ríos y por bosques. Por fin llegó, poco a poco fue subiendo, y con un esfuerzo sobrehumano, aunque él no lo era, llegó a la cima. No era alguno de los montes del Himalaya, solo una simple montaña nevada, cuya importancia no radicaba en su altura o magnitud, sino en la fuerza espiritual que emanaba. Lucifer se sentó y descansó, vio el pasto que parecía deslizárse colina abajo, acariciando a la montaña y jugando con el viento.
Se levantó y gritó, causando un estruendo que se oyó en todos los rincones del mundo, o por lo menos en ese universo creado por algún ocioso en una noche sin luna.
Lucifer: Ya no quiero que me pongas en historias que conlleven la palabra "amor", ni siquiera quiero leerla o escucharla, ni una sola mención o reminiscencia de aquél vocablo profundo y brutal que mueve a simios primitivos como ustedes.
Narrador: Quiero recordarte que esta es mi historia, yo soy tu Dios en estos momentos y puedo hacer lo que se me de la gana.
Lucifer: No lo creo, por que yo represento lo que tu buscas, lo que tu quieres y lo que tu amas. Y en este momento tu búsqueda culmina, por lo menos el día de hoy, en la eliminación total y radical del amor hacia un ente o individuo humano o no.
Narrador: ¿Ahora mi personaje me dice que debo y que no debo sentir o pensar? ¡Yo te creé de ciertos pedazos de información dispersa e inventada, yo te dí forma, yo te hice una realidad.
Lucifer: Hablas como mi padre, bueno, el padre que me haz impuesto, tu interpretación de algo que tal ves no entiendes. Te crees el amo del mundo, el creador que es capaz de movernos a su antojo, sin necesidad de seguir ordenes o reglas de una "realidad" perceptible o no.
Narrador: Basta ya, que cuando yo deje de presionar las letras que juntas y acomodadas, junto con la ayuda de algún otro te dan vida, morirás irremediablemente.
Lucifer: Bien, eso te dará tiempo para pensar en que ya no debes escribir la palabra "amor", por que en realidad, en estos momentos ya no crees en ella o en su contexto, o en su interpretación o en sus relaciones con otros seres.
Narrador: Bien, tienes razón, aunque eso a ti no te incumbe.
Lucifer: Bien, pero me negaré a seguir participando en cualquier texto que lleve la palabra "amor" en él.
Narrador: Dispensará querido lector que no concluya la historia, ya que de repente mis personajes quieren creerse dioses pensantes, jamás los podé abandonar en este abismo sin fin, y menos a alguien como Lucy que siempre tiene algo que decir. Sólo algo que decir, solo un juego llano de las palabras y de los vocablos, que no son sino manchitas en un espacio blanco y que poco a poco, y con su ayuda se convierten en un mundo nuevo, si es interesante o no lo dejo a su consideración y /o conciencia.
Entonces el narrador analizó la destrucción de su cielo marrón, en donde los demás ángeles derraman miel en sus paredes, y de los verdes olivos naciendo en las nubes de facetas multicolores, para convertirse en un llano árido y seco, lleno de podredumbre y de desolación. Y comprendió lo que Lucifer le dijo.
El narrador bajó de su espacio jerárquicamente dado como creador, para bajar a la montaña con Lucifer, en donde gritó, de manera que cada rincón de este mundo retumbase:
¡Muera el amor, y todo lo que conlleva. No escribiré más sobre el amor, ni sobre sus obras en aquel mundo incierto e impredecible!
miércoles, enero 3
Proyecto de Francés de Brenda, Leyte, Poncho y Sejo
mmm, hasta ahorita se me ocurrió poner esto aquí, ya que esto es un lugar "artístico", jejej.. espero les guste (quien no lo haya visto), y qe lo recuerden (quien ya lo haya hecho)
Saludos
Errores
Lucifer: (Con una angustia invadiendo su ser) Padre, he pecado, te he fallado y no he podido concretar tu misión. ¡Oh! Santo Padre merezco la muerte, merezco que mil ángeles lancen flechas ardiendo en mi cuero para luego tirarlo en un pozo que no tenga fin.
Dios: ¿Tan grave es tu falta hijo mío? ¿Que mal haz hecho?
Lucifer: Bien lo sabes padre. No actué a tiempo, no logre convencer ni repartir tu "amor" a la gente. No logré abrir sus mentes. Y aún así, creen que están salvados.
Dios: Pero, ¿Cómo dices eso? ¿Por que afirmas que están salvados?
Lucifer: Hubo un hombre bueno, pero osado, atrevido, revolucionario. Dijo ser el hijo de Dios, quiso usurpar mi lugar en tu cielo. Pero supongo que así los creaste, para que creyeran en lo que ellos quisieran sin importar que descabellado fuese. Ese hombre les ofreció una vida aquí contigo si renunciaban a su derecho por nacimiento de reproducirse, si se le daban la espalda a quién no fuera digo a su consideración y amar a todos como se ama un hermano a otro. Bien te lo había dicho padre, cuando dijeron que nacieron con un pecado original. ¡La ofensa Padre! ¡Que algo perfecto, creado por ti fuera malo por nacimiento! ¡Y que tu fueras como ellos y guardaras recores y odios!
Dios: Dime Lucifer ¿qué le harán a ese hombre?
Lucifer: Lo que hacen tus primitivos seres, hacerlo sufrir y luego clavarlo en dos palos.
Dios: ¿Tan grave es tu falta hijo mío? ¿Que mal haz hecho?
Lucifer: Bien lo sabes padre. No actué a tiempo, no logre convencer ni repartir tu "amor" a la gente. No logré abrir sus mentes. Y aún así, creen que están salvados.
Dios: Pero, ¿Cómo dices eso? ¿Por que afirmas que están salvados?
Lucifer: Hubo un hombre bueno, pero osado, atrevido, revolucionario. Dijo ser el hijo de Dios, quiso usurpar mi lugar en tu cielo. Pero supongo que así los creaste, para que creyeran en lo que ellos quisieran sin importar que descabellado fuese. Ese hombre les ofreció una vida aquí contigo si renunciaban a su derecho por nacimiento de reproducirse, si se le daban la espalda a quién no fuera digo a su consideración y amar a todos como se ama un hermano a otro. Bien te lo había dicho padre, cuando dijeron que nacieron con un pecado original. ¡La ofensa Padre! ¡Que algo perfecto, creado por ti fuera malo por nacimiento! ¡Y que tu fueras como ellos y guardaras recores y odios!
Dios: Dime Lucifer ¿qué le harán a ese hombre?
Lucifer: Lo que hacen tus primitivos seres, hacerlo sufrir y luego clavarlo en dos palos.
Homenaje a Bertolt Brecht (Apéndice A a Justino)
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.
Bertolt BrechtBasado en una anécdota de una de la obras de Bertolt (prescindiendo del detalle fidedigno de la obra, de su trama o de su emotividad)...
Se encuentran en el teatro el tercer hijo de Justino, un rico terrateniente de nombre Matín y de cuyo padre solo sabe el nombre, acompañado de una hermosa dama de rubios cabellos de nombre Minerva. Ha empezado el tercer y último acto y ambos se encuentran en las primeras butacas.
(Minerva y Martín se encuentran con los ojos llenos de lágrimas)
Minerva: No puede ser, pobre mujer con tres hijos y sin nada que comer, apunto de morir en un inhóspito paraje.
Martín: Es increíble que haya historias tan dramáticas y tristes.
(Minerva se levanta y con un grito ensordecedor brama enérgica al actor)
Minerva: ¡Pare ya de hacerme sentir mal! ¡Pare ya de hacerme llorar mares y ensuciar mis enceres! ¡Ya no soporto el sufrimiento que usted me muestra aquí!
Martín: Calma Minerva, estás incomodando al público.
(El público se encuentra en silencio anonadado también por el sufrimiento en la escena y aturdido por los gritos de la mujer. El actor toma lentamente una posición erguida y con un gesto amable comienza a hablar.)
Actor: Señora mía esto es una obra de teatro no llore ni se emocione, que usted saldrá esta noche por las grandes puertas de roble, subirá a su carruaje tirado por caballos blancos, le pedirá a alguna de sus sirvientas que la desnude y cubra sus carnes con su camisón amplio y delgado para que usted pueda dormitar apaciblemente, esperando al día siguiente ir a jugar canasta. El sufrimiento está allá afuera señora, allá donde los mendigos claman por piedad y decencia humana. En la fábricas donde explotan a los niños, donde los hombres trabajan sin parar para una sociedad que los aborrece. Imagine, solo imagine el sufrimiento y el dolor.
(La obra continuó sin reparos, y minerva fue a su casa, salió esa noche por las grandes puertas de roble, subió a su carruaje tirado por dos caballos blancos, le pidió a una de sus sirvientas que la desnudara y que después cubriera sus carnes con un camisón amplio y delgado para que ella pudiese dormir apaciblemente, tenía que dormir temprano, a la mañana siguiente tomaría té y galletas con la señora Wellington mientras jugaban canasta.)
Minerva: (A la señora Wellington) Actorcillos de mierda, son groseros y vulgares, no merecen ni que los vayamos a ver.
(Minerva y Martín se encuentran con los ojos llenos de lágrimas)
Minerva: No puede ser, pobre mujer con tres hijos y sin nada que comer, apunto de morir en un inhóspito paraje.
Martín: Es increíble que haya historias tan dramáticas y tristes.
(Minerva se levanta y con un grito ensordecedor brama enérgica al actor)
Minerva: ¡Pare ya de hacerme sentir mal! ¡Pare ya de hacerme llorar mares y ensuciar mis enceres! ¡Ya no soporto el sufrimiento que usted me muestra aquí!
Martín: Calma Minerva, estás incomodando al público.
(El público se encuentra en silencio anonadado también por el sufrimiento en la escena y aturdido por los gritos de la mujer. El actor toma lentamente una posición erguida y con un gesto amable comienza a hablar.)
Actor: Señora mía esto es una obra de teatro no llore ni se emocione, que usted saldrá esta noche por las grandes puertas de roble, subirá a su carruaje tirado por caballos blancos, le pedirá a alguna de sus sirvientas que la desnude y cubra sus carnes con su camisón amplio y delgado para que usted pueda dormitar apaciblemente, esperando al día siguiente ir a jugar canasta. El sufrimiento está allá afuera señora, allá donde los mendigos claman por piedad y decencia humana. En la fábricas donde explotan a los niños, donde los hombres trabajan sin parar para una sociedad que los aborrece. Imagine, solo imagine el sufrimiento y el dolor.
(La obra continuó sin reparos, y minerva fue a su casa, salió esa noche por las grandes puertas de roble, subió a su carruaje tirado por dos caballos blancos, le pidió a una de sus sirvientas que la desnudara y que después cubriera sus carnes con un camisón amplio y delgado para que ella pudiese dormir apaciblemente, tenía que dormir temprano, a la mañana siguiente tomaría té y galletas con la señora Wellington mientras jugaban canasta.)
Minerva: (A la señora Wellington) Actorcillos de mierda, son groseros y vulgares, no merecen ni que los vayamos a ver.
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Tania me respondió mis cartas de Amor
El 1 de enero de 1959 Fulgencio Batista, dictador apoyado por los Estados Unidos, huyó de Cuba asediado por la lucha armada suscitada en la isla. Siete días después el General en Jefe Fidel Alejandro castro Ruz entró triunfal a la Habana. El sábado fue asesinado Sadam Hussein, acusado de crímenes contra la humanidad. Aunque su gobierno, previo a la guerra del golfo fue apoyado indiscutiblemente por EU que le proporcionaron armas para iniciar la guerra contra Irán, que buscaba sacar el monopolio de la Anglo-Iranian Oil. sin embargo, cuando Irak invadió Kuwait alentado por las victorias anteriores, inició un conflicto bélico entre estas dos naciones amigas. Poco después el Imperio decidió ocupar y quedarse con los pozos petroleros de Irak, asesinando al doble o triple número de civiles que de kurdos hubiese matado Hussein. Por eso una denuncia ante el imperialismo y la hipocresía mundial, ante la venda que cubre los ojos del mundo y que esta cayendo.
Tania de mi alma te escribo esto con motivo de mi salida al Istmo de Tehuantepec, y hoy que he regresado, hoy, me enteré que mataron al moderno Sargón. ¿Quién más iba a hacerlo, sino a la brutal y fatídica bestia que gobierna y reina sobre el planeta? A la puta de Babilonia como lo describiría San Juan, al mismo veneno que se incrusta en cada una de las mentes de nuestra ya golpeada América Latina. ¿Por qué son ahorcados entonces políticos que apoyaron de manera incondicional al imperio, que no le importaron vidas de personas inocentes con tal de lamer con sumisión la bota del yanqui? Porque el imperio no tiene honor, ni sentido de humanidad. Por que el imperio ve la cotización de la bolsa y determina quien debe y quien no debe respirar ni sentir. Tania hoy estoy triste, triste y aterrado por nuestra humanidad, por el futuro que nos depara.
Ahora imagina Tania, si se apaga tu luz, si te mueres atrapada en tu isla por las garras del poderoso. Me alegra saber que haz esparcido tu semilla por el mundo, que la sangre y el dolor que vertiste sobre el mundo no ha sido en vano. Que ahí donde cristo abre sus brazos existe otra Tania, que ahí donde el ángel cae hay otra Tania, firme, inquebrantable, y aunque la acusen de promiscua ella sigue resistiendo las olas del mar. Y otra allá donde la tierra ya no es tierra y se prende en llamas interminables y una más en donde las llamas cruzan el monte y mueren en la nive. Tania querida no mueras, estoy yo aquí contigo. Por que haz logrado que la venda se vaya muriendo poco a poco, lugar por lugar, mente por mente. Por que las vendas negras caen y se queman en las llamas florecientes de las mentes pensantes. Aún hay muchas vendas que tiras, almas que soltar para ser libres. ¿Quién eres Tania? No me digas retóricas fabricadas ni teorías voluminosas y indescifrables de existencia finita o infinita, no me escribas de fotones ni energía. Es imprescindible hablar de hambre y de muerte, de pobreza y de humildad
No importa saber quien soy, solo soy y existo por la razón que cada ser me quiera dar. Sólo sé que soy libre y que no hay cadenas que me aten. Sólo sé que soy inmortal e imprescindible. No es que sea soberbia o mal intencionada. La verdad es mi arma, mi única razón de existir es por tí y por todos los que miren al cielo y vean amor y humildad. Puedo decir que soy amor, si amor al mundo. Jesús me conoció, Buda me insinuó amoríos, y muchos otros me han amado, me han querido como a ellos mismos y han derramado sangre por mi. Y no tengo patria ni razón solo soy, por que así debo ser. No soy Tania, por que desde hace mucho tiempo me he cambiado el nombre, me he cambiado el nombre a Revolución.
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jueves, diciembre 28
Metalosa Maligna
- Oh, ¡me salvaste la vida!
- No podía haber hecho otra cosa...
- ¡Muchas gracias!
- No agradezcas por favor
- ok
- ¡Gracias!. ¿Sabes? Esto es como un sueño hecho realidad, salvar a la persona que amo.
- Mmm, pero...
- ¿Qué?
- Hubiera terminado la oración si no me hubieras interrumpido, si me hubieras dejado terminar. Esque ve, esto es complejo, y no me gusta pensar así...
- ¿Por qué o qué?
- Porque pues tú no me caes bien. Es decir, te agradezco mucho que me hayas salvado... Pero, no sé. No me entra la idea esa de 'eterno agradecimiento' y 'chida convivencia' con la persona que te salvó de las que se habla en los medios. En realidad muchas gracias...
- Te diría '¿no me podrías dar siquiera un beso o un abrazo?', pero me parece qe ya no. Con esa actitud la soledad te llegará muy pronto...
- ¿Ves? No estamos hechos el uno para el otro, y pues evidentemente no soy para ti. Realmente muchas gracias.
- Casi me arrepiento de haber salvado esta vida.
- Mira cómo me acerco a tí. Cómo voy colocando mis brazos alrededor tuyo. Cómo acerco mi cara y mi boca a la tuya. Mira, y siente, cómo te voy a besar. [ ] . Mira ahora cómo me separo, y cómo regreso a mi posición original. Y también, mira cómo estás sonriendo...
- Caracol, así no puedo dejar de amarte. Hasta me dan ganas de maldecirte por eso que acabas de hacer.
- Pero, ¿qué no era eso lo que querías? ¿Es que no sabes lo que quieres? ¿O es que sólo me quieres 'carnalmente'? Jajaja, deberías ver cómo haces tan aparente tu confusión.
- No te creí alguien capaz de hacer todo esto..
- Y ahora tratas de echarme la culpa de todo esto que te pasa. ¿Sabes? Creo que más bien yo soy demasiado para tí.
- No, yo me merezco a alguien mucho mejor. No, no me des la mano. No te acerques a mí, por favor. Deja de jugar conmigo y con mis sentimientos... pero es que es tan grandioso sentir tu presencia tan cerca...
Y por un largo rato se besaron.
- No podía haber hecho otra cosa...
- ¡Muchas gracias!
- No agradezcas por favor
- ok
- ¡Gracias!. ¿Sabes? Esto es como un sueño hecho realidad, salvar a la persona que amo.
- Mmm, pero...
- ¿Qué?
- Hubiera terminado la oración si no me hubieras interrumpido, si me hubieras dejado terminar. Esque ve, esto es complejo, y no me gusta pensar así...
- ¿Por qué o qué?
- Porque pues tú no me caes bien. Es decir, te agradezco mucho que me hayas salvado... Pero, no sé. No me entra la idea esa de 'eterno agradecimiento' y 'chida convivencia' con la persona que te salvó de las que se habla en los medios. En realidad muchas gracias...
- Te diría '¿no me podrías dar siquiera un beso o un abrazo?', pero me parece qe ya no. Con esa actitud la soledad te llegará muy pronto...
- ¿Ves? No estamos hechos el uno para el otro, y pues evidentemente no soy para ti. Realmente muchas gracias.
- Casi me arrepiento de haber salvado esta vida.
- Mira cómo me acerco a tí. Cómo voy colocando mis brazos alrededor tuyo. Cómo acerco mi cara y mi boca a la tuya. Mira, y siente, cómo te voy a besar. [ ] . Mira ahora cómo me separo, y cómo regreso a mi posición original. Y también, mira cómo estás sonriendo...
- Caracol, así no puedo dejar de amarte. Hasta me dan ganas de maldecirte por eso que acabas de hacer.
- Pero, ¿qué no era eso lo que querías? ¿Es que no sabes lo que quieres? ¿O es que sólo me quieres 'carnalmente'? Jajaja, deberías ver cómo haces tan aparente tu confusión.
- No te creí alguien capaz de hacer todo esto..
- Y ahora tratas de echarme la culpa de todo esto que te pasa. ¿Sabes? Creo que más bien yo soy demasiado para tí.
- No, yo me merezco a alguien mucho mejor. No, no me des la mano. No te acerques a mí, por favor. Deja de jugar conmigo y con mis sentimientos... pero es que es tan grandioso sentir tu presencia tan cerca...
Y por un largo rato se besaron.
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SejoMagno
viernes, diciembre 22
...
Tenía pensado ponerle de título debraye, pero sejoa caba de publicar uno así, ajjaja, nimodos, me gano...
La vida está recargada en un trozo de hierba, y algunas veces es inútil aferrarse a ella. Un ser humano ni siquiera es capaz de saber quién es, o si siquiera es, desgraciadamente, estás preguntas existenciales no te llevarán hacia ningún lado, pero son indispensables en cualquier existencia. Y no es por ser pragmático ni mucho menos, pero los pensamientos, no se alinean con los hechos, y tampoco con aquello que nos rodea. Lo que parece ser nuestro no es de alguien, y quien creemos que es, él mismo no lo acepta. Cuando no aceptas tu vida, estás dándole la oportunidad a alguien más de superarte, y no en un sentido universal, sino tan sólo subjetivo; y no por ser superado, tampoco eres menos para ti, pero sentirte inferior a alguien, te puede hacer sufrir demasiado. Si encuentras a alguien que te supere en todos los aspectos, habrás perdido tu condición única de ser humano, y buscarás cambiar, y conste que no digo mejorar, pues mejorar es algo natural, es algo que viene en nuestro código genético. Podemos pasar mucho tiempo sin cambiar, pero subjetiva e individualmente siempre mejoraremos la creación divina, o en todo caso, seguiremos sus reglas. Ahora, si buscas cambiar, y enfocas tu atención hacia algún otro ser humano, entonces estas buscando en el terreno equivocado, pues si dios no hizo contigo lo que esperabas hacer de tu vida, el problema es que no buscabas la “humanización”, y prefieres pertenecer a alguno de los otros reinos o dominios según la biología y sus “jerarquizaciónes”. Al referirme a ese hecho de individualización y unicidad, quiero aparentisar que no concuerdo con la idea utópica de que todos los seres humanos somos únicos, pues creo en que entre ustedes, habemos algunos que no somos seres humanos/ entre nosotros, hay algunos seres que no son humanos. Pues el empirismo que he explotado a lo largo de algún tiempo, desde que me creo conciente y superior, además que ignoro mis defectos y alardeo mis cualidades únicas, prueba que la sensibilidad a la que estamos expuestos algunas ocasiones no crea reacción, y los que la sienten/los que la sentimos, deben/debemos soportar la rigorización de lo sensible para llamar la atención. Con esto no digo que rechace el mundo en el que creo, y que tanta esperanza me genera, sino todo lo contrario, es decir, trato de aceptarlo y perdonarle sus insultos. Casos específicos son la muerte, la algarabía, la tristeza y la desinhibición, pues ninguna de ellas es ni por menos justificable o razonable en este planeta. Quizás es tiempo de revelarnos individualmente, y lo digo sin fines de lucro o de protesta, contra lo que no somos, pues de lo que podemos estar seguros, es que lo irracional es irracional, y de lo que nunca estaremos seguros es de la esfera que nos rodea y protege de los demás. Más allá de aquello, todo lo conocible y perceptible, es susceptible a críticas y auto evaluaciones-que en su mayoría por el bien del mundo son negativas, pues lo positivo es inmejorable y por lo tanto mediocre-pero de las que existe registro las positivas y que son justamente en las que no ha habido salvación, y por lo tanto, tampoco resurrección y mucho menos, principios y valores religiosos. Hacer las cosas es inevitable, mientras que no hacerlas, es la mejor solución a los problemas que hacer algo mal merece. Hablar y escribir, es tan sólo llenar el espacio que el que escribe o habla consideraba vacío, pero que en el triste caso que estuviese ocupado, eso mismo será sustituido por los pensamientos contradictorios y erróneos del que cree saber todo sobre el vacío. No hablar, es igual de intrascendente, pues algún día alguien ocupara tu lugar con sus ideas, ahora, que no es lo mismo, hacerte escuchar es de perdedores, pues no tienes la suficiente calidad para ser escuchado aleatoreamente, mientras que no buscar que la gente te escuche, es símbolo de necesidad de llamar su atención, por esto mismo, es mejor no hablar o escribir, y en todo caso, mucho mejor será no pensar, o no existir, aunque eso sea innato en nosotros, lo cual prueba que estamos condenados al pecado y el remordimiento. No existir es trascendente, pues todo lo que existe, alaba su cualidad única, mientras que lo que existe, es imperceptible por lo que no lo hace, por razones obvias. Sujetarte a las leyes y las reglas, es bellísimo, al igual que la poesía. Saludos…
La vida está recargada en un trozo de hierba, y algunas veces es inútil aferrarse a ella. Un ser humano ni siquiera es capaz de saber quién es, o si siquiera es, desgraciadamente, estás preguntas existenciales no te llevarán hacia ningún lado, pero son indispensables en cualquier existencia. Y no es por ser pragmático ni mucho menos, pero los pensamientos, no se alinean con los hechos, y tampoco con aquello que nos rodea. Lo que parece ser nuestro no es de alguien, y quien creemos que es, él mismo no lo acepta. Cuando no aceptas tu vida, estás dándole la oportunidad a alguien más de superarte, y no en un sentido universal, sino tan sólo subjetivo; y no por ser superado, tampoco eres menos para ti, pero sentirte inferior a alguien, te puede hacer sufrir demasiado. Si encuentras a alguien que te supere en todos los aspectos, habrás perdido tu condición única de ser humano, y buscarás cambiar, y conste que no digo mejorar, pues mejorar es algo natural, es algo que viene en nuestro código genético. Podemos pasar mucho tiempo sin cambiar, pero subjetiva e individualmente siempre mejoraremos la creación divina, o en todo caso, seguiremos sus reglas. Ahora, si buscas cambiar, y enfocas tu atención hacia algún otro ser humano, entonces estas buscando en el terreno equivocado, pues si dios no hizo contigo lo que esperabas hacer de tu vida, el problema es que no buscabas la “humanización”, y prefieres pertenecer a alguno de los otros reinos o dominios según la biología y sus “jerarquizaciónes”. Al referirme a ese hecho de individualización y unicidad, quiero aparentisar que no concuerdo con la idea utópica de que todos los seres humanos somos únicos, pues creo en que entre ustedes, habemos algunos que no somos seres humanos/ entre nosotros, hay algunos seres que no son humanos. Pues el empirismo que he explotado a lo largo de algún tiempo, desde que me creo conciente y superior, además que ignoro mis defectos y alardeo mis cualidades únicas, prueba que la sensibilidad a la que estamos expuestos algunas ocasiones no crea reacción, y los que la sienten/los que la sentimos, deben/debemos soportar la rigorización de lo sensible para llamar la atención. Con esto no digo que rechace el mundo en el que creo, y que tanta esperanza me genera, sino todo lo contrario, es decir, trato de aceptarlo y perdonarle sus insultos. Casos específicos son la muerte, la algarabía, la tristeza y la desinhibición, pues ninguna de ellas es ni por menos justificable o razonable en este planeta. Quizás es tiempo de revelarnos individualmente, y lo digo sin fines de lucro o de protesta, contra lo que no somos, pues de lo que podemos estar seguros, es que lo irracional es irracional, y de lo que nunca estaremos seguros es de la esfera que nos rodea y protege de los demás. Más allá de aquello, todo lo conocible y perceptible, es susceptible a críticas y auto evaluaciones-que en su mayoría por el bien del mundo son negativas, pues lo positivo es inmejorable y por lo tanto mediocre-pero de las que existe registro las positivas y que son justamente en las que no ha habido salvación, y por lo tanto, tampoco resurrección y mucho menos, principios y valores religiosos. Hacer las cosas es inevitable, mientras que no hacerlas, es la mejor solución a los problemas que hacer algo mal merece. Hablar y escribir, es tan sólo llenar el espacio que el que escribe o habla consideraba vacío, pero que en el triste caso que estuviese ocupado, eso mismo será sustituido por los pensamientos contradictorios y erróneos del que cree saber todo sobre el vacío. No hablar, es igual de intrascendente, pues algún día alguien ocupara tu lugar con sus ideas, ahora, que no es lo mismo, hacerte escuchar es de perdedores, pues no tienes la suficiente calidad para ser escuchado aleatoreamente, mientras que no buscar que la gente te escuche, es símbolo de necesidad de llamar su atención, por esto mismo, es mejor no hablar o escribir, y en todo caso, mucho mejor será no pensar, o no existir, aunque eso sea innato en nosotros, lo cual prueba que estamos condenados al pecado y el remordimiento. No existir es trascendente, pues todo lo que existe, alaba su cualidad única, mientras que lo que existe, es imperceptible por lo que no lo hace, por razones obvias. Sujetarte a las leyes y las reglas, es bellísimo, al igual que la poesía. Saludos…
miércoles, diciembre 20
Cepanda 2.1
Con motivo de los primeros 100 posts de este blog (así como también por el hecho de que exista Blogger Beta), presentamos Cepanda 2.1
Supongo que los cambios son evidentes, y bueno, ahora tenemos una manera más eficiente de modificar la plantilla y cosas así, por lo que pronto podremos poner cosas interesantes....
Ahí cualquier propuesta o comentario será leída y tomada en cuenta, para un mejoramiento.
Todo sea por el bien de la comunidad.
Sejo, un administrador
Supongo que los cambios son evidentes, y bueno, ahora tenemos una manera más eficiente de modificar la plantilla y cosas así, por lo que pronto podremos poner cosas interesantes....
Ahí cualquier propuesta o comentario será leída y tomada en cuenta, para un mejoramiento.
Todo sea por el bien de la comunidad.
Sejo, un administrador
lunes, diciembre 18
Justino (Parte I)
Anteponiendo el pretexto de que Sejo era un mamón (cosa que a veces no niego), me permití un pequeño descanso ne cuanto a la aparición de mis letritas. En aras de buscar algo mejor para tan buen espacio en el que se ha convertido el presente, y con las nuevas ventajas del servidor, el cielo parece ser el límite. Presento aquí el preludio o planteamiento y el nudo de una historia que he traído en mi cabeza desde hace ya tiempo. Por cierto, me alegra que esta sea la entrada número 100.
Justino caminó con paso firme a través de los duros parajes del infierno café y árido en el que se habían convertido sus tierras hace ya mucho tiempo. Vió cómo el cielo derramaba sangre en una mezcla multicolor de rojos y naranjas, de cafés y azules. Extrañamente también de verdes y pardos.
Despertó de su viaje espiritual para ver el campo marrón extendiéndose bajo sus pies. Recordó como los años, la lluvia y la erosión habían pasado poco a poco por aquél páramo que en algún tiempo dió maíz, frijol y calabazas en abundancia. Vió de nuevo cuando su padre y él araban la tierra, buscando que cada zurco quedara perfecto, idéntico al anterior. Su padre decía que así era la vida, un constante paso de las situaciones y un sin fín de posibilidades para sembrar. No le importó mucho en ese entonces, ni tampoco le importaría demasiado ahora, a decir verdad jamás le importaron esas palabras. Justino no oía, no pensaba, estaba ofuscado por el profundo odio que le tenía a su padre. Era presa de una insasiable rabia hacia todo lo que él representaba, hacia cada uno de esos momentos en los que Justino tuvo que lidiar con él. Lo invadía el recuerdo de cuando él le impidió marchar a la ciudad a estudiar...
-Dios nos dió manos para trabajar la tierra, para sembrar y cosechar, para construir. Y no para estar rayando en hojas. Se aprende lo suficiente en el monte, en el río, no en cuatro paredes.- decía su padre siempre que él replicaba.
Justino vivió su vida en aquél lugar, alejado incluso de las demás personas. El pueblo quedaba a dos horas caminando, y sólo iba para conseguir algunos enseres imprescindibles que no se pueden conseguir directamente de la tierra. Sus hermanas lo recibían con suma impaciencia, por que les traía cosas que ellas jamás vieron. Le traía listones y telas, jabones y perfumes, dijes y pulseras. Todo lo que una carga de maíz pudiese comprar.
Aferrado a su idea de irse a la ciudad, Justino decidió escaparse cuando la oscuridad le diera refugio, era una noche calurosa y húmeda y las nubes rugían en su afán desesperado por soltar hasta la última gota en su implacable furia. La oscuridad invadió cada uno de los rincones de la tierra en ese momento lúgubre y gris. Sin embargo, por extraño que pareciera, la luna le sonreía.
Fue en aquella ocasión cuando su padre había tomado un té de azares, ya que el hombre sufría los problemas comunes en la gente de su porte y ocupación, que les impiden dormir. De ahí la posibilidad irrepetible de aquella noche sin estrellas.
Tomando unas cuantas calabazas de la mesa a punto de romperse, decidió lanzarse al abismo sin estrellas que se extendía hacia el infinito. Sus pies entraron en contacto con la oscuridad fuera de la choza de carrizo, sus pies chocaron haciendo un sonidito peculiar al chocar contra el barro. Caminado con calma, cuando creyó estar lo suficientemente lejos, corrió hacia el monte, como una liebre huyendo del cazador. Subió el monte. Cuando cerro se terminaba a sus pies, el cielo no soportó más y la torrencial ira cayó sobre él. No hubiera sido impedimento alguno el tener agua fresca cayéndole en la cara para olvidar el cansancio y el hambre de no ser por el suelo resbaloso, que se volvió imposible de andar. Cuesta arriba Justino comprendió el error de su ruta y decidió encontrar un refugio. Al no encontrarlo comenzó a andar más lejos, con más esfuerzo, en una obsesiva búsqueda de abrigo.
Finalmente, empapado y cansado, cayó rendido en el barro.
Oscuridad. El mar negro a sus pies. El suelo marrón. Vida. Luz. Esperanzas.
Despertó con dos grandes ojos café claro observándolo detenidamente, junto al sol de la tarde. Justino se levantó lentamente. Cabe mencionar que aparte de las muchachas del pueblo él jamás había visto a alguna otra mujer. Se preguntaba como en medio del monte una mujer hermosa elevaba su fino porte frente a él. Tenía rasgo delicados, de una raza de hombres y mujeres vistos pocas veces en aquellos parajes, una cara que proyectaba haber sido engendrada blanca y ahora lastimada por los rayos del tirano emperador de los cielos. Y aunque poseía una belleza enorme, su brazos y piernas denotaban el resultado de una vida entera de trabajo. No era muy alta, podría Justino facilmente imponerse poniéndose en puntas sobre ella. No era delgada, pero no carecía de esa silueta perfecta de las mujeres de su estirpe.
Justino no se atrevía a separar sus secos labios, mucho menos a pronunciar fonema alguno. Pasó un largo rato, o lo que él creyó fué uno o dos días enteros perdiéndose en sus ojos.
En aquellos ojos se podía observar aquellos atardeceres húmedos en la colina más apartada del mundo, como bajaba del cielo el ángel con su espada envuelta en llamas y le preguntaba altivamente, como si él conociera la respuesta, ¿quién eres?
Al abrir su mente, o cerrarla, a la realidad perceptible, Justino escuchó pronunciadas las mismas palabras, pero con una voz dulce, que vibraba con el viento, las mismas palabras que el ángel.
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