
(Tirzo contempla su obra... y ve que es buena... el punto es la unidad chopah tridimensional por excelencia)
El lector debe saber que hemos encerrado al poema en una cárcel del acero, así es, las tres dimensiones colapsaron el primer poema chopahísta, por lo que hemos decidido construirle la ésa cárcel en la argolla de un pezón (esperemos que nos marquen de inmorales y en contra de las buenas costumbres, pero no como pronógrafos [no recibimos ni un peso por esto]).

