viernes, mayo 21

Profanaciones de Gigorgio Agamben [detalle]

Este texto fue obtenido íntegramente de:

Agamben, Giorgio. Profanaciones. Editado por Fabián Lebenglik. Traducido por Flavia Costa y Edgardo Castro. Buenos Aires: Adriana Hidalgo, 2005.


"

Quien tiene alguna familiaridad con la historia de la fotografía erótica sabe que, en sus comienzos, las modelos ostentan una expresión romántica y casi soñadora, como si el objetivo las hubiera sorprendido, no visto, en la intimidad de su boudoir . A veces, perezosamente rumbadas sobre un canapé, fingen dormir o hasta leer, como en cierras desnudos de Braquehais y de Camille de Olivier; otras veces, el fotógrafo indiscreto las ha sorprendido justo mientras, solas consigo mismas, están mirándose en el espejo (es la puesta en escena preferida por Auguste Belloc).

Pronto, no obstante, de la mano de la absolutización capitalista de la mercancía y el valor de cambio, su expresión se transforma y se vuelve atrevida, las poses se complican y se mueven, como si las modelos exageraran intencionalmente la indecencia, exhibiendo, de este modo, su conciencia de estar expuestas al objetivo.

Pero es recién en nuestra época que este proceso alcanza su estadio extremo. Los historiadores del cine registran como una novedad desconcertante la secuencia de Monika (1952), en la cual la protagonista Harriett Andersson mantiene de manera imprevista la mirada fija por algunos segundos en el objetivo ("aquí por primera vez en la historia del cine", comentará retrospectivamente el director, Ingmar Bergman, "se establece un contacto descarado y directo con el espectador").

Desde entonces, la pornografía ha vuelto ciertamente banal el procedimiento: las pornostars , en el acto mismo de practicar sus caricias más íntimas, miran ahora resueltamente al objetivo, mostrando que están más interesadas en el espectador que en sus partners .

De este modo se realiza plenamente el principio que Benjamin había ya enunciado en 1936, mientras escribía el ensayo sobre Fuchs, es decir que "aquello que en estas imágenes
funciona como estímulo sexual, no es tanto la visión de la desnudez, como la idea de la exhibición del cuerpo desnudo delante del objetivo". Un año antes, para caracterizar la transformación que sufre la obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica, Benjamin creó el concepto de "valor de exposición" (Ausstellungswert). Nada mejor que este concepto podría caracterizar la nueva condición de los objetos y hasta del cuerpo humano
en la edad del capitalismo realizado.

En la oposición marxiana entre valor de uso y valor de cambio, el valor de exposición insinúa un tercer término, que no se deja reducir a los dos primeros. No es valor de uso, porque lo que está expuesto es, en tanto tal, sustraído a la esfera del uso; no es valor de cambio, porque no mide en modo alguno una fuerza de trabajo.

Pero es quizás sólo en la esfera del rostro humano que el mecanismo del valor de exposición encuentra su lugar propio. Es una experiencia común que el rostro de una mujer que se
siente mirada se vuelve inexpresivo. La conciencia de estar expuesta a la mirada hace, así, el vacío en la conciencia y actúa como un potente disgregador de los procesos expresivos que
animan generalmente el rostro. Es la indiferencia descarada lo que las mannequins , las pornostars y las otras profesionales de la exposición deben, ante todo, aprender a adquirir: no dar a ver otra cosa que un dar a ver (es decir, la propia absoluta medianía).

De este modo el rostro se carga hasta estallar de valor de exposición. Pero precisamente por esta nulificación de la expresividad, el erotismo penetra allí donde no podría tener lugar: en el rostro humano, que no conoce desnudez, porque está siempre ya desnudo. Exhibido como puro medio más allá de roda expresividad concreta, se vuelve disponible para un nuevo uso, para una nueva forma de comunicación erótica.

Una pornostar, que hace pasar sus prestaciones por perfórmances artísticas, ha llevado recientemente al extremo este procedimiento. Se hace fotografiar en el acto de cumplir
o padecer los actos más obscenos, pero siempre de modo que su rostro sea bien visible en primer plano. Y en vez de simular según la convención del género, el placer, ella afecta y exhibe -como los mannequin s- la más absoluta indiferencia, la más estoica ataraxia. ¿A quién es indiferente Chloe Des Lyces? A su partner, ciertamente. Pero también a los espectadores, que se enteran con sorpresa que la estrella, incluso sabiendo perfectamente que está expuesta a la mirada, no tiene con ellos la más mínima complicidad. Su rostro impasible despedaza así toda relación entre la vivencia y la esfera expresiva, ya no expresa nada, pero se deja ver como lugar inexpresado de la expresión, como puro medio.

Es este potencial profanatorio lo que el dispositivo de la pornografía quiere neutralizar. Lo que es capturado en ella es la capacidad humana de hacer girar en el vacío los comportamientos
eróticos, de profanarlos, separándolos de su fin inmediato. Pero mientras ellos se abrían, de este modo, a un posible uso diferente, que concernía no tanto al placer del partner, como a
un nuevo uso colectivo de la sexualidad, la pornografía interviene en este punto para bloquear y desviar la intención profanatoria.

El consumo solitario y desesperado de la imagen pornográfica sustituye, así, a la promesa de un nuevo uso. Todo dispositivo de poder es siempre doble: él resulta, por un lado, de un comportamiento individual de subjetivación y, por el otro, de su captura en una esfera separada.

El comportamiento individual en sí no tiene, a menudo, nada censurable y puede expresar más bien un intento liberatorio; es reprobable eventualmente -cuando no ha sido constreñido
por las circunstancias o por la fuerza- solamente su haberse dejado capturar por el dispositivo. Ni el gesto descarado de la pornostar, ni el rostro impasible de la mannequin son, como tales, reprochables: son infames, en cambio –políticamente y moralmente- el dispositivo pornografía, el dispositivo desfile de moda, que los han apartado de su posible uso.

Lo Improfanable de la pornografía -todo improfanable se funda sobre la detención y sobre la distracción de una intención auténticamente profanatoria. Por esto es necesario arrancarles a los dispositivos -a cada dispositivo-la posibilidad de uso que ellos han capturado. La profanación de lo improfanable es la tarea política de la generación que viene.
"

lunes, mayo 10

Este debería ser EL poema

La primera canción que oí a los 20 años fue Calypso Facile (Sonate C-DUR KV 545) de los Klazz Brothers, creo que canción más adecuada no podría existir.

Este debería ser,
neto,
fuera de pedo,
el mejor poema del SIGLO XXI

Debería llamarse "Discursos sobre la Segunda Década de un (Futuro)* Servidor (¿Publico?)"


Debería tener 7300 poemas*. Uno más divertido que el anterior. Uno más eficiente que el anterior. Uno más victoriadeSamotracia que el anterior. Uno más vino. Uno más cacao caliente. Uno más lluvia tibia.

El comando sería, en todo caso:

reg poema lluvia palabra ella ella*nosotros ///
comunidad ideología escolaridad amigos lucidez ///
inteligencia condiciónfisica música presupuesto ///
tiempo cine libros

predict poemast, xb

Imagino que al tabularlos, aparecerían (y así se llamaría la obra) "Palabras Significativas" y que el residual tendría una varianza enorme.

Valga decir que quizás el modelo de Máxima Verosimilitud no sea el indicado para este caso.

Aunado a lo anterior, para lograr ese objetivo, habría que suponer varias premisas emanadas de la teoría, a saber:

1. Se amanse a esa perra rabiosa que es la sintaxis (Ruvalcaba, 2666).
2. Durante medio Siglo la poesía fue el paraíso del tonto solemne (Parra, 2666).

La advertencia sale a la luz:

Muerto no te levantes de la tumba
qué ganarías con resucitar
una hazaña
................. y después
.................................. la rutina de siempre
no te conviene viejo no te conviene

(Nicanor Parra, 2666)





La advertencia sale a la luz:








20 años de outlier no es fácil.












*Identidad esperada. Dado que nominales sólo modifican nominales, la identidad esperada depende en el crecimiento de igual proporción de otras variables distribuidas en una función normal. Luego de aplicar Kolmogorov-Smirnov por supuesto. El probit habrá de mostrar el resultado de la probabilidad de "pasar" o "no pasar" en un esquema "dummy". El punto, en todo caso, es que la mediocridad se mediría así:


éxito=(identidad esperada - identidad) + e,


donde e representa los eventos azarosos que ocurren "a cada milisegundo en nuestro organismo".

El propósito, por tanto, sería el de



max. éxito=(identidad esperada - identidad) + e
s.a. presupuesto + raza + sexo + contactos + cultura + carisma=k


Suponiendo, claro, que las variables en la restricción tienen parámetros que se comportan de manera lineal y no hay colinealidad en ninguna de las variables.

Aquí nace la poesía

Santiago y Bolaño me vieron siempre con asco. Hoy les daría náusea hasta por las narinas de sus agujetas.

Chichifla
bocafloja
intelectual orgánico
chispeando vómito académico en libros de texto

La poesía viene de ahí
de la desesperación abrupta
del odio-agujero
de la melancolía anal
de esa fuerza inconcebible
de la fuerza del vómito
de la fuerza de grito sangrante
del balazo eterno
de la desesperación mutua
de las cárceles sin nombre sin gente sin duchas

de la ciudad que lo come todo
del concreto cirstiano renacentista
de Jesús mareado de tanto fumar
de tanto darse de palazos en la espalda



¡En un parque!
"En un parque yo saco conejos del bombín de mis axilas" (Lento río, 2666)


sábado, mayo 8

Lipsio Urbano V


Usted ve Justo Lipsio y parece un chico normal. Muy cristiano, muy arreglado, con su flequito de moda. Con el Politicorum en su mano derecha y... ¡Oh! Uno se da cuenta del engaño.

Así caí yo. Cuando me di cuenta, fue demasiado tarde...

domingo, mayo 2

Lipsio Urbano IV

IV

I M P E N E T R A B L E

¡Fuga!

El tiempo corre como un esquizofrénico despavorido por una imagen de un hado terrible. El imperio se cae pedazo a pedazo, sin conmiseración. Como si le sangraran los ojos de tanto correr, de tanto seguir esperando, de tanto escalar contra la tormenta de arena.

Hay un espacio sin nombre que se abre debajo de los mosaicos de la Catedral Metropolitana. Un hombre decide no morir y sufrir hasta que su piel se abre en pedazos.

El tiroreo caliente de los días de la canícula. El mayo rampante que se rompe filas para derramarse todo como una eyaculación.

Cuánta fuerza, cuál impacto de profundidades no homocedásticas se podría tener en cuenta.
Las predicciones no vislumbraron lo profundo de este infierno sin nombre, sin manos y sin ti.


Lipsio Urbano III

-Como tragas pinche Justo

Me daba asco. "Tragar" no era un verbo que yo usara retóricamente. En verdad. Ese hombre tomaba el alimento y lo introducía en su garganta, sin siquiera partirlo.

Nunca me ha "inspirado" confianza. Es claro que sufre de alguna enfermedad mental. Es incapaz de tomar forma.

Nunca lo he visto sólido. Siempre es un chorro de plasma que se sostiene con los grumos en su interior.

Lipsio se mueve a donde no le de el sol. [esto es una proclama política]



-¿Quién me ha robado el mes de abril?
-Yo- me contestó mientras engullía otro pedazo



sábado, mayo 1

Lipsio Urbano II

Light on the MountImage by midlander1231 via Flickr

-¿Qué hago? Maldita sea, ¿Qué hago?

-Como la piedra de río, inamovible, virtuosa, fresca.

-Me cago en tu pinche piedra de mierda.

Lipsio sorbía su café lentamente, le encantaba el café, le encantaba beberlo haciendo mucho ruido. La terraza del patio nunca se había visto tan roja como en aquél atardecer. Al fondo se oía Las mulas de moreno y los gritos de la fiesta en la casa de enfrente.

Me miró con sus ojos cafés de mujer fatal. Me dijo que no me preocupara, que los vórtices se cierran tarde o temprano.

-Habría que dejarse ir y estrellarse contra los muros. Desperdigar los sesos hasta convertirse en polvo seco de la comida de ayer. Pero si algo nos dice esta vida, es que la realidad nos da de golpe y los vórtices son sólo el pan de cada día de los locos, los enfermos mentales, los presbíteros pederastas, los hombres-abismo y las mujeres-secreto-impenetrable.

-Mi vida es como la tuya, eso me da mucha tristeza.

Subí el volumen de la canción St. James Infirmary de la Rotterdam Ska-Jazz Foundation. La canción se hizo tan grande que no cabía en el patio. Tuvo que crecer a discreción, como quién se monta en un perro.

-Los perros me gustan mucho.

Cuánto asco me dio ese día.

Lipsio urbano

I
Me lo encontré un día en el metro Polanco. Habíamos tenido sesiones maratónicas de parloteo sin sentido. Habíamos hablado de las medias de la Señorita Ximena González y de ese vestido tan revelador de la chica de a lado.

Él era un enfermo sexual. Hay que decirlo: el neoestoicismo parecía no ser impedimento para su perversión.

No puede más. Tuve que decírselo.

-¿De veras no te da hueva? Es decir, ¿de veras no te dan ganas de ponerte a llorar?
- A veces, cuando veo el techo de mi cuarto, cuando me miro en el espejo luego de la masturbación, pienso en los zorros y las lechuzas, pienso en las armaduras y la sangre.

La respuesta no me sorprendió. Era claro que Justo -creo que tengo el derecho de llamarlo así - tenía tras de sí un halo de decepción inconmensurable.

-No te contengas -vaya paradoja- dímelo.
-No tendría por qué. La vida en realidad se basa en un montón de partículas que se unen un día en un segundo y luego se van y dejan su lugar a otras. ¿Por qué no esperar y dejar que el viento se lleve mis cenizas?

sábado, abril 17

Poemita cursi en STATA

Poemita cursi en STATA

I
. use "/Users/Manuel/vida.dta"

. keep corazón if year=you


II
. ttest vida, by (tú)


Two-sample t test with equal variances
------------------------------------------------------------------------------
Group | Obs Mean Std. Err. Std. Dev. [95% Conf. Interval]
---------+--------------------------------------------------------------------
0 | 894 1106.46 21.29501 636.7173 1064.666 1148.254
1 | 531 1176.489 26.41671 608.7317 1124.594 1228.383
---------+--------------------------------------------------------------------
combined | 1425 1132.555 16.61322 627.1355 1099.966 1165.144
---------+--------------------------------------------------------------------
diff | -70.02882 34.32187 -137.3557 -2.701916
------------------------------------------------------------------------------
diff = mean(0) - mean(1) t = -2.0404
Ho: diff = 0 degrees of freedom = 1423

Ha: diff <> 0
Pr(T <> |t|) = 0.0415 Pr(T > t) = 0.9793

sábado, abril 10

Carta al Diputado Emilio Serrano

Mi hermano fue atacado hoy por dos sujetos en motocicleta. En su intento por asesinar a una distribuidora de droga local, una de las balas alcanzó a atravesar el codo de mi hermano. Afortunadamente, los médicos sólo tuvieron que enyesarlo, no sé si necesite terapia.

En el barrio hubo mucho escándalo, todas las señoras sin nada mejor que hacer nos gritaban su opinión a mi, a mi tía y a mi madre. Mi primo el drogadicto daba órdenes. Luego, nada. Los de la fiesta de enfrente sólo se esperaron un poco para iniciar su ruido terrible de cumbias hasta la madrugada.

Este tipo de eventos hacen gran impacto en mis preferencias políticas y vocacionales. Me hace reflexionar sobre si pierdo o no el tiempo aprendiendo Ciencia Política y desvelarme leyendo a Hobbes y a Maquiavelo.

Decidí enviarle un correo mi diputado federal Emilio Serrano Jimenez y a mi diputada en la ALDF Alejandra Barrales. El que presento a continuación es el que le he enviado a Emilio Serrano.


Diputado:

El día de hoy mi hermano fue atacado por dos hombres en motocicleta, el disparo se incrustó en su brazo y salió por el codo. Se encuentra bien. El incidente ocurrió en la esquina de Manuel Acuña y Amacuzac en el Barrio de San Francisco Xicaltongo, donde usted hizo alguna vez un mitin al que asistí.

Desde que tengo el derecho de hacerlo, he votado por el PRD porque confío en su conexión con las personas y porque dudo de la capacidad del PAN y el PRI delegacional en generar propuestas de acuerdo a las necesidades de los que residimos aquí.

Por eso me permito escribirle este correo con dos motivos:

1) Proponerle que abogue en sus decisiones legislativas por una política de seguridad pública que no pode la plaga en vez de eliminarla. En el barrio han incursionado fuerzas policiales de la PFP y de la Policía Auxiliar en aras de detener los centros de narcomenudeo. Es bien sabido que en Amacuzac y Manuel Acuña distribuyen grandes cantidades de droga. No sólo ahí, también tuvimos la desagradable experiencia del asesinato de dos mujeres unos metros adelante. El delirio no termina, hace un mes fue asesinado un joven en el callejón de San Pedro. De estos sucesos, entre otros, no ha pasado más de tres meses.

Los balazos y corretizas de la policía a autos sin placas y motociclistas huyendo se han vuelto cosas de todos los días. La paranoia es inadmisible y la situación se está volviendo insoportable.

Cuando la PFP llegó a inspeccionar aquel lugar, luego de cerrar la calle e impedir el paso con la dulzura que los caracteriza, un oficial le dijo a un familiar que nosotros "teníamos la culpa por no denunciar". Diputado Serrano, ¿cómo podremos denunciar sin esperar represalias? ¿qué nos garantiza que luego no vengan a cobrar venganza?

La peor parte es que la presencia de la PFP en los callejones y centro de distribución parecen tranquilizar al barrio durante un par de semanas. Las cosas vuelven como con una memoria malvada al lugar a donde se encontraban. Los mismos distribuidores regresan de los centros penitenciarios. Las mismas motos con pistola en mano. La misma lucha por el territorio.

Entiendo que la solución no sólo se encuentra en la estrategia de Calderón de violentar la situación. Pero creo que una política de seguridad aunada a otros factores puede ayudar. Entre esos factores pienso en el desarrollo de la educación, el aumento de la vigilancia en los callejones del barrio. Sin embargo, creo que lo más importante de la estrategia contra la violencia en este país ha de emanar de la transparencia y la rendición de cuentas.

Le propongo legislar no sólo en materia de penas y presupuesto en seguridad, sino en la organización interna de los organismos policiales. ¿Cómo iniciar la limpieza del país si no se tienen policías limpias?

Preferiría saber que también las penas para los que delinquen al interior de las policías y de los organismos de la administración pública también se elevan y disuaden a los miembros de darse a corruptelas. He ahí el problema, he ahí la verdadera médula del asunto. Si no se rinden cuentas a la ciudadanía, si la operación de policías y penitenciarías también son castillos infranqueables, ¿cómo esperar que brinden seguridad?

Considero que es allí donde las personas desconfiamos de los gobiernos, porque no nos brindan la información necesaria. Creo que es necesario llevar estos asuntos al Pleno y a la Junta de Coordinación Política.

2) Preguntarle en dónde puedo encontrar los avances de seguridad , rendición y transparencia en materia legislativa que conciernen a Iztacalco, así como la estrategia de seguridad en los barrios. ¿Usted ha participado en alguna de ellas? ¿Cuál es la posición de la Fracción Parlamentaria en ese asunto?


De antemano, Muchas Gracias.

José Manuel Toral Cruz
Estudiante de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
4º Semestre
Centro de Investigación y Docencia Económicas


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sábado, marzo 6

Tormar la Ofensiva: Recuerdos de Madrid

Hoy en la mañana veía una película de Buñuel llamada Cet obcur objet du desir (1977) ante la falta de Claudia, mi profesora de inglés.

La primera escena se situaba en Sevilla, allí el protagonista compraba un boleto para el tren hacia Madrid y, como sería el leitmotiv de la película, ocurría una explosión provocada por una atentado terrorista del Grupo Armado Revolucionario del Niño Jesús.

El punto es que veía la película mientras bebía el pésimo café de los sábados en la escuela y las galletas del surtido rico, cuando llegaron unos cuantos flashazos a mi cabeza.

Me vi de nuevo en el aeropuerto de Madrid-Barajas mirándola fijamente. Me ví en la sala de espera a la1 de la mañana, esperando el vuelo Madrid - México de la aerolínea Iberia que habría de sepultar la única visita a Europa en mi vida.

Me vi de nuevo dejándolo todo por llenar mis bronquios de esos verdiazules. Carajo.

Luego me vi alejado, inmensamente alejado. Las doce horas más terribles. El mar atlántico era tapado por los ronquidos de un gran hombre moreno con sinusitis. Y ella, en las fila B, en el asiento 4. La imagen llegó a mi mente también cuando un cubano sentado a mi lado se quejaba del yogur húngaro que servían en Cubana de Aviación.

Ciudad de México, Aeropuerto Internacional Benito Juárez, 8 de la mañana. La fila para la aduana fue la línea final. La abracé, se deslizó, hizo una broma sobre mi estupidez y terminó todo. Como en un marasmo de hendiduras insaciables.

La película transcurrió con normalidad. En el laboratorio de idiomas no había ocurrido nada. Las mañanas de Cuajimalpa siempre son grises y ésta no fue la excepción, el popocatépetl se veía a lo lejos, como si en realidad, nada hubiera existido, ni los edificios, ni nada.





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